
Sin esperas, desde cualquier dispositivo
Rachel se enfrenta a las consecuencias de una investigación que ha puesto en jaque a las instituciones, los servicios de inteligencia y los medios de comunicación. Con el control de la narrativa convertido en el arma más poderosa de todas, deberá decidir hasta dónde está dispuesta a llegar para proteger la verdad y qué precio está dispuesta a pagar por ella.