

Si pensabas que ya lo habías visto todo en el mundo de las comedias de caspa sobrenatural, Rob Zombie’s The Munsters llega para colarte una sonrisa torcida y un guiño de nostalgia en blanco y negro. Lejos del gore habitual del director, esta recreación del clásico de los 60 mezcla fantasía gótica con un humor absurdo y tierno, como si una tía vampira hiciera la compra en un supermercado de los años cincuenta. Con Jeff Daniel Phillips como Herman, Sheri Moon Zombie como Lily y Daniel Roebuck como el entrañable abuelo, el reparto borda ese aire de familia disfuncional… pero con buen corazón (bueno, o al menos latiendo a media máquina).
Lo que hace única a esta cinta es su fidelidad estética al espíritu original, pero con el sello irreverente y visual de Rob Zombie. No es una remake ni una parodia: es un homenaje con licencia para hacer el ridículo con elegancia. A los amantes del cine de culto, las series retro y los disfraces de Halloween que parecen vivos, esta joya discreta les sorprenderá por su encanto inesperado. ¿Queréis reíros con una historia de monstruos que se creen normales? Aquí la tenéis.
La película fue filmada en Estados Unidos, concretamente en Los Ángeles, California. Esta ciudad es conocida por ser un importante centro de producción cinematográfica y televisiva.
Hasta el momento, Rob Zombie’s The Munsters (La familia Monster) no tiene secuelas ni precuelas confirmadas. Sin embargo, la película está basada en la clásica serie de televisión "The Munsters", que se emitió en los años 60, lo que la conecta a una rica historia de personajes y tramas.
Rob Zombie es conocido por dirigir varias películas de terror, entre las que destacan "House of 1000 Corpses" (2003) y "The Devil's Rejects" (2005). También ha trabajado en la nueva adaptación de "Halloween" (2007), que recibió una buena acogida entre los fanáticos del género.
La clasificación PG-13 indica que la película puede no ser adecuada para niños menores de 13 años, ya que puede contener lenguaje inapropiado, temas más oscuros o algo de violencia. Se recomienda la supervisión de un adulto al ver la película.
La duración de la película es de 1 hora y 50 minutos, lo que la convierte en una opción ideal para una tarde de entretenimiento o una noche de sofá con palomitas. Es el tiempo perfecto para sumergirse en la divertida y peculiar vida de la familia Munster.