"Era el verano de 1985, aquel en el que la gente de Texas aún no había olvidado el espeluznante encuentro con un tiburón toro en un lago de la región. Pero lo que nadie imaginaba era que un segundo y fiero depredador, igual de voraz y feroz que su predecesor, había llegado a las aguas tranquilas del lago, listo para hacer historia de nuevo. El pueblo se sumió en un estado de pánico, mientras que los turistas que llegaban al lago se encontraban con un espectáculo aterrador: un gran tiburón, de unos 4 metros de longitud, que se alimentaba con saugues y peces en el lago. La caza del gran tiburón había comenzado, y los pescadores y los caídas de agua del lugar se convirtieron en sus principales objetivos. ¿Podrían evitar ser sus próximas víctimas?"
