
Sin esperas, desde cualquier dispositivo
Kevin y Judy intentan ser mentores de los gatitos revoltosos recién llegados al refugio. Armando acepta volver al teatro como director de una producción con puros caballos de un amado musical estadounidense, pero el regreso de su rival, la leyenda de Broadway Patti LuPony, se lo arruina. Seth y Brandi le piden a Cupcake que prepare a los gatitos para que los adopten.